Los recados

 

Caldos espesos que cargan siglos de historia


El corazón de los platos más representativos de Guatemala


Los recados son como la columna vertebral de la cocina guatemalteca. Estos caldos espesos, a base de chiles, tomates, semillas y especias, son el alma de platillos como el pepián, el jocón, el subanik, además de muchos otros platos más.


Un recado guatemalteco no es simplemente una salsa de tomate, es un universo de sabor. Se elabora asando ingredientes: tomates, miltomates, chiles guaque o pasa, ajonjolí, pepitoria y especias como canela y clavo.


Cada familia tiene sus combinaciones favoritas, recetas que se van pasando de generación en generación, que van a variar según la tradición de cada familia. Por ejemplo, en algunas casas, el pepián se hace más oscuro y espeso, en otras más suave y ligero. Lo que se mantiene constante es el uso del molcajete o licuadora para unir los ingredientes en una mezcla rica y aromática.
El recado del jocón, por ejemplo, se caracteriza por su color verde, gracias a hierbas como el culantro y la hierbabuena. Mientras tanto, el subanik es complejo, picante y ceremonial, envuelto en hojas de maxán.


Estos caldos son preparados para momentos importantes según varias tradiciones de nuestro país, como lo son: bodas, bautizos, cumpleaños o simplemente domingos familiares. Su elaboración toma tiempo y dedicación, lo cual refleja el cariño que se le pone a la cocina tradicional.
Además, son un símbolo de convivencia: mientras se cocina, se conversa, se recuerdan historias y se fortalecen lazos familiares además de que, de esta manera las recetas y las tradiciones se comparten por generaciones para mantener vivas las tradiciones del país.


Los recados no solo dan sabor, sino que representan tradición, paciencia y orgullo. Son una muestra clara de que, en Guatemala, la comida se cocina con alma.

 

 

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